Durante muchos años pensé que no era capaz de hacer muchas cosas (creo que era más fácil pensar que no me gustaban, que para qué complicarme, que no eran lo mío).
Hasta que empecé a descubrirme. A atreverme. A dejar la pereza, a no ponerme excusas ni límites. A no pensar que algo no se me da bien sin haberlo intentado.
¿Y sabes qué pasó?
Que renací. Así, literalmente.
Y lo mejor es que día a día sigo renaciendo: en cada experiencia, en cada paso que doy, cuando me permito probar, en cada momento que vivo y digo… ¡Wow! ¿Cómo no lo hice antes?
En cada persona que conozco, en cada lugar al que llego (quizá no sea nuevo, pero a mí me lo parece), en cada amanecer compartido, en cada miedo superado (mi primera clase de yoga, bañarme de noche en el mar, subirme a una tabla al amanecer y remar, remar y remar…).
¿Y si pones el contador a cero y empiezas a descubrirte desde YA?
Abro hoy este blog con la ilusión, el propósito y las ganas de acercarte a nuevas experiencias que te ayuden a encontrarte, a ver tu auténtico SER, a saber quién eres DE VERDAD.
Por mi parte, comienza esta aventura contigo. Y sigo descubriendo… ¿Lo hacemos junt@s?
¿Y si empezamos de cero?
También te podría interesar
5 planes para reconectar en la naturaleza
A veces lo único que necesitamos es alejarnos un poco del ruido para volver a escucharnos. En este artículo te proponemos cinco planes sencillos, accesibles y llenos de belleza natural para reconectar contigo y con el entorno.
¿Qué llevar a una ruta de montaña?
Salir a caminar puede ser una experiencia transformadora… si vas preparado. Aquí te damos una lista práctica y honesta con lo esencial para disfrutar tu ruta sin preocupaciones: ropa, calzado, snacks, hidratación y algún que otro truco útil.